Sapo de espuelas ( Pelobates cultripes )

Características morfológicas:

Sapo grande (hasta 100 Mm.) y robusto. Cabeza ancha de ojos prominentes con pupila vertical e iris dorado o plateado. En los miembros posteriores el tubérculo metatarsiano está muy desarrollado, formando una espuela de color negro característica de la especie. Piel lisa y muy brillante. Sus larvas, de aspecto gelatinoso y característico olor a pescado, alcanzan el mayor tamaño entre todos nuestros anfibios (superan los 100 Mm.). Presentan espiráculo izquierdo. Sus hábitos nocturnos y fosoriales hacen difícil la localización de los adultos, que durante el día suelen permanecer enterrados.

Hábitat:

Sus hábitos excavadores lo ligan a sustratos sueltos y arenosos. Prefiere zonas despejadas en las inmediaciones de charcas y puntos de agua naturales o artificiales. Presente también en humedales litorales y áreas agrícolas de su entorno, así como en campos de cultivo del interior e incluso en canteras de arcillas con encharcamientos. Su supervivencia depende en gran medida de la existencia de puntos de agua (charcas y navajos) en sustratos blandos y arenosos.

Reproducción:

El celo comienza con las lluvias otoñales. Los machos cantan bajo el agua y el amplexo es de tipo inguinal. La puesta, en forma de grueso cordón irregular, puede contener varios miles de huevos. Su alimentación consiste en invertebrados diversos que cazan al acecho, siendo a su vez presa de diversas rapaces y ardeidas.

Distribución:

Presente en la región mediterránea de la península Ibérica (faltando en la cornisa cantábrica y Pirineos) y costas mediterránea y occidental de Francia. Su distribución en la Comunidad Valenciana es muy discontinua. En las zonas costeras resulta más frecuente, sobre todo en el cordón dunar y zonas húmedas adyacentes, mientras en el interior también aparece relacionado con sustratos arenosos, como riberas y zonas de cultivo.

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