Petirrojo ( Erithacus rubecula )

Descripción:

Ambos sexos tienen idéntica coloración. Plumaje pardo verdoso por encima, con parte de la cabeza, cuello y pecho de color rojo anaranjado. Tiene grandes ojos oscuros. Los jóvenes tienen el plumaje pardo, muy listado y moteado, pero sin rojo anaranjado.

Hábitat:

Se encuentra en bosques (de caducifolios, de coníferas y mixtos), terrenos cubiertos de setos y matorral, huertos, jardines, parques.

Biometría:

Longitud: 13-14 CMS.; envergadura: 22 CMS.; iris 3,5 mm. castaño oscuro.

Costumbres:

El Petirrojo es, en general, una especie muy territorial y de carácter poco asustadizo. Se alimenta principalmente de insectos, aunque también come arañas, gusanos, semillas, bayas... Busca alimento en el suelo, donde camina a grandes saltos; cuando para se yergue, sacudiendo con frecuencia las alas y la cola. En su posadero baja las alas, a la vez que sube ligeramente la cola. El Petirrojo es una especie fácilmente visible durante los meses de invierno en las proximidades de las poblaciones.

Nidificación:

La hembra construye el nido, así como realiza la incubación de los huevos (5-6), y el macho alimenta a su consorte mientras está en el nido. Durante este periodo el macho permanece en un posadero próximo al nido expectante de todo cuanto acontece alrededor. A las dos semanas nacen los polluelos. Una vez volados, los adultos llevan a cabo una 2ª puesta.

Movimientos migratorios:

Los petirrojos españoles se encuentran durante todo el año en sus áreas de cría. En invierno se produce un notable aumento la población motivado por la llegada de invernantes europeos.

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