Paloma torcaz ( Columba palumbus )

Características morfológicas:

La Paloma Torcaz es la colúmbida de mayor tamaño. Este ave, de aproximadamente medio kilogramo de peso, tiene la cabeza y la garganta gris azulado, con reflejos metálicos de tono verde azulado en los lados y parte posterior del cuello; tiene una marcada mancha blanca en los lados del cuello (rasgo fundamental que sirve para diferenciarla de las demás especies de palomas silvestres); las partes superiores son grises; pecho de color gris vinoso, y restantes partes inferiores gris azulado; las alas, que son de color pardo grisáceo, tienen una franja transversal blanca en el borde (más visible en vuelo); cola larga, gris azulado en la base y negra en el extremo; tiene el pico rojo en la base y amarillo en el resto, con la punta oscura; las patas son rojizas (rasgo común en todas las palomas). Los jóvenes no tienen mancha blanca en el cuello. Al remontar el vuelo hace mucho ruido con las alas, ello se debe a que sus rémiges son muy rígidas.

Hábitat:

Esta paloma requiere de lugares arbolados para vivir, así pues podemos encontrarla habitualmente en los bosques de frondosas y coníferas, y también en los parques. En otoño e invierno también en alisos de las riberas de los ríos. Los campos de cereal y los barbechos son igualmente frecuentados de forma asidua por la Paloma Torcaz.

Biometría:

Longitud: 40-41 CMS.; envergadura: 75 CMS.; iris 8mm. amarillo claro.

Nidificación:

Nidifica en los árboles, entre los meses de abril y septiembre, y realiza entre dos y tres puestas, de dos huevos cada una.

Costumbres:

Suele moverse en grupo. En otoño, durante la migración, son tan grandes los bandos que llegan a los alisos que las finas ramas en las que se posan no resisten el peso. Su alimentación es de lo más variada: bayas, semillas, cereales, hierbas, insectos, gusanos, caracoles... constituyen el alimento básico de esta paloma.

Movimientos migratorios:

Anual, con aporte de aves foráneas durante el invierno.

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