Alcaudón real ( Lanius meridionalis )

Descripción:

El macho tiene partes superiores gris pizarra oscuro, con las escapulares blancuzcas; ceja blanca, y lista negra (en forma de antifaz) que va desde los lorums a los oídos pasando sobre los ojos; partes inferiores de color rosado vinoso, con la garganta blanca; alas negras con lista blanca; cola negra con lateral blanco. La hembra es prácticamente idéntica en cuanto a plumaje, aunque es de menor tamaño. El joven tiene las partes superiores pardo grisáceo y por debajo es rosado con listas marcadas y onduladas.

Hábitat:

Se encuentra en campo abierto con presencia de árboles y arbustos más o menos dispersos. En invierno, se acerca a los pueblos y ciudades, donde se le puede sorprender en los árboles y zarzales de huertos y prados

Biometría:  

Longitud: 24 CMS.; envergadura: 35 CMS.; iris 5 mm. castaño oscuro.

Nidificación:

La época de cría del Alcaudón Real abarca desde abril hasta junio, período en el que realiza una sola puesta, que consta de 5-6 huevos. El nido, que puede estar colgado en los árboles o más frecuentemente en arbustos espinosos. Durante el período que dura la cría los alcaudones se vuelven muy agresivos y valientes, agrediendo a cualquier ave que se atreva a atacar el nido, aunque el agresor sea de tamaño superior al suyo. A las tres semanas los jóvenes alcaudones están preparados para abandonar el nido, para afrontar la vida

Distribución:

Este pájaro, de costumbres depredadoras, gusta de posarse en lo alto de los árboles y matorrales, así como en los hilos de tendido eléctrico o telefónico, desde donde acecha a sus presas. Su reclamo es un gorjeo con tonos roncos y sonidos armoniosos descendentes. En el caso de los pájaros, llama la atención de sus víctimas a través del canto. Además de aves come ratones, musarañas, ranas, insectos, lagartos y hasta escorpiones. Sujeta a las presas con las patas mientras las descuartiza; también tiene la costumbre de clavarlas en las púas de los espinos, funcionado en cierta manera como despensa. No tiene el hábito de posarse en el suelo, y cuando lo hace camina a saltos de manera torpe. Desde posado abre y mueve con frecuencia la cola.

Volver a página anterior