TOMILLO (Thymus vulgaris)

FAMILIA: Labiadas.

 

DESCRIPCIÓN: Mata muy leñosa y aromática de hasta 40 cm de altura, poblada de pequeñas hojas opuestas, arrolladas y de color verde grisáceo claro. Flores blancas o rosadas agrupadas en cabezuelas en el extremo de las ramitas. Crece en collados y laderas soleadas y pedregosas y en matorrales de tierras bajas calizas o arcillosas de la cuenca mediterránea (sur de Europa, norte de África, Asia menor), y cultivada en huertos y jardines; abunda en Península Ibérica y Baleares. Florece en primavera, desde marzo, y principios de verano, época de su recolección. Reproducción por semillas, división de pies o esquejes.

 

PARTES UTILIZADAS: Las sumidades floridas y hojas desecadas.

 

PRINCIPIOS ACTIVOS: Aceite esencial (timol, carvacrol, geraniol, terpineol, linalol, transtuyanol), flavonoides (derivados del apigenol y luteolol), ácidos fenólicos (caféico, rosmarínico), saponósidos y abundantes taninos.

 

PROPIEDADES: antifúngica (=impide el desarrollo de los hongos), antihelmíntica (=expulsa los gusanos intestinales), antiséptica, colerética (=activa la secreción y excreción de bilis por el hígado), diurética, espasmolítica (=suprime los espasmos), estimula el apetito, eupéptica (=facilita la digestión), expectorante y tonificante. Estimula el sistema inmunitario al aumentar los glóbulos blancos en la sangre (=leucocitosis) y su actividad. Indicada en afecciones respiratorias (amigdalitis, asma, bronquitis, catarro, enfisema, faringitis, gripe, tos irritativa), digestivas (astenia, colitis, convalecencia, digestión lenta,
disquinesia biliar, espasmo gastrointestinal, gastritis crónica, inapetencia, meteorismo, parasitosis) y genitourinarias. Externamente, indicada en alopecia, conjuntivitis, contusiones, dermatitis, dermatomicosis, dolores dental y reumático, esguinces, estomatitis, forúnculos, hematomas, infección cutánea, otitis, quemaduras, rinitis, sinusitis, úlceras y vaginitis.

 

MODO DE EMPLEO: Infusión, extracto fluido, jarabe, aceite esencial. En uso externo baño en afecciones dermatológicas, respiratorias y reumáticas, champú, compresa y cataplasma, enjuague bucal y gargarismo, fricciones, instilación ótica o nasal e irrigación vaginal. Usos también culinario y cosmético. Contra resfriados, infusión de tomillo con propóleo y equinácea, llantén y/o malva.

 (ficha publicada en Espacio Humano nº 38, enero de 2001)

 

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