Cofradía de San Pedro

"No te vi yo con el en el huerto?" "Pedro negó de nuevo, y al instante el gallo cantó" Juan 18, 26-27

HISTORIA:

Nuestra imagen de San Pedro Apóstol fue comprada a principios del año 1951 por Florentino Riquelme Alvarado y por su esposa Andrea Valero Ramírez en honor a su  padre Pedro Riquelme y a su hijo Pedro Riquelme Valero. La imagen fue bendecida el mismo año de su compra por el párroco Don Manuel Sánchez Martínez. Durante muchos años en la festividad de San Pedro y San Pablo el día 29 de junio la imagen ha sido sacada en procesión pero llego el momento en que dejo de salir en procesión hasta que en el año 1999 se funda la cofradía de San Pedro Apóstol dirigida por Domingo M. Vigueras Torá y Francisco Pacheco Torá como iniciativa de Ana Ramírez Riquelme, Francisco Vigueras Fernández , y con la colaboración el párroco Don José Manuel Molina Jiménez el cual con su ayuda y con la ayuda de todos los cofrades se restauro la imagen que estaba deteriorada.

 PASAJE BÍBLICO

Una de nosotros me va a entregar…

No cantara el gallo antes de que me hayas negado tres veces.

“Esta noche vais a caer todos por mi causa, porque esta escrito: Heriré al pastor, y se dispersaran las ovejas del rebaño”. Pero cuando resucite, iré antes que vosotros a Galilea.

Pedro replicó: “Aunque todos caigan por tu causa, yo jamás caeré”

Jesús le dijo: “Te aseguro que esta noche, antes de que el gallo cante, me negaras tres veces”

Pedro le replicó: “Aunque tenga que morir contigo, no te negaré”

Y lo mismo decían los demás discípulos. Entonces Jesús fue con ellos a un huerto, llamado Getsemani y les dijo: “Sentaos aquí, mientras voy allá a orar.”

Y llevándose a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, empezó a entristecerse y a angustiarse.

Pedro estaba sentado fuera en el patio, y se le acercó una criada le dijo: “También tu andabas con Jesús el Galileo.”

El lo negó delante de todos, diciendo: “No se que quieres decir.”

Y, al salir al portal lo vio entrar y dijo a los que estaban allí: “Este andaba con Jesús el Nazareno.”

Otra vez negó el con juramento: “No conozco a ese hombre.”

Poco después se acercaron los que estaban allí y dijeron a Pedro: “Seguro, tu también eres de ellos, te delata tu acento.”

Entonces el se puso a echar maldiciones y a jurar, diciendo: “No conozco a ese hombre.”

Y en seguida contó un gallo. Pedro se acordó de aquellas palabras de Jesús: “Antes de que cante el gallo, me negarás tres veces.” Y saliendo afuera lloró amargamente.