Saludo del Párroco

Queridos hermanos: Paz y gozo en Cristo muerto y resucitado por nosotros.

La Semana Santa, para los cristianos, es nuestra semana más importante del año, pues en ella, no solo recordamos, sino celebramos el Misterio de Amor más destacado de Dios con toda la humanidad: LA PASIÓN, MUERTE Y RESURRECCIÓN del Hijo de Dios, Jesucristo, nuestro señor, por "puro amor" hacia nosotros.

"Hermanos: Si Dios está con nosotros ¿quién estará contra nosotros?. El que no perdonó a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿como no nos dará todo con el? ¿Quien acusará a los elegidos de Dios? ¿Dios el que justifica? ¿Quien condenará? ¿Será acaso Cristo que murió, más aun resucitó y está a la derecha de Dios, y que intercede por nosotros? (Romanos 8, 31-b-34)"

Esta celebración del Misterio Pascual, Muerte y Resurrección de Cristo, es tan "clave" en nuestra vida cristiana que, en ella, se fundamentan todas las demás fiestas del año, todos los domingos ES EL EJE, EL CENTRO DE NUESTRA VIDA CRISTIANA.

Es tan importante lo que celebramos que tenemos la necesidad de plasmarlo en las calles de nuestro pueblo con la salida de las imágenes. Por ello, nuestras Procesiones de Semana Santa nos atraen, nos importan tanto. Lo que sentimos lo expresamos en nuestras Procesiones acompañamiento, silencio, recogimiento el Viernes de Dolores, Jueves y Viernes Santo, y alegría desbordante, por la Victoria de Cristo sobre la muerte, el Domingo de Resurrección con "el Encuentro entre el Hijo Resucitado y la Madre".

Esperando que vivamos la Semana Mayor del Año, la Semana Santa, todos unidos en el amor cristiano, os saluda y bendice vuestro párroco.   

Fdo. Salustiano Fernández Conesa